Cuentan los ancianos del barrio que allá por los años 80 vivían, en la casa recién construída de la cuadra, una pareja de recién casados. Eran la típica pareja joven en la cual el hombre trabajaba en la construcción y la mujer se dedicaba a los quehaceres del hogar. Pasó un año nada más cuando se enteraron de que un nuevo integrante iba a sumarse a la familia. El primogénito que ya tenía nombre: JOSE.
El bebé nació muy bonito y sano. Paseaba junto a su madre en el cochecito, recorriendo los diferentes locales del lugar. Eran muy queridos.
Al cumplir dos años la criatura, el padre perdió su trabajo. Dicha situación devino en peleas constantes entre la pareja y gritos al viento. Sin embargo, el pequeño JOSECITO no se inmutaba, se reía y permanecía extrañamente callado.
La mujer siguió yendo a realizar las compras pero sin la compañía de su pequeño. Los comerciantes murmuraban entre si pero nunca le preguntaban a la madre por el niño. Hasta que poco a poco todos se fueron olvidando del asunto pero los comentarios de boca en boca crecían día a día.
Al poco tiempo apareció un cartel de venta colgado de la terraza de la casa y no se volvió a ver ni a saber nada más de la pareja y del niño.
Pero comenzaron las extrañas situaciones y los comentarios y la venta de dicha casa se volvió imposible.
Había algo totalmente perturbador y extraño que muchos sabían pero nadie realmente se animaba a hablar de ello.
Cuando pasas por delante de la casa, a la luz de la luna y si miras bien a la altura de donde se ubica el cartel de VENTA, se ve a trasluz un pequeño cuerpo sentado con sus piernitas en continuo movimiento hacia atras y hacia delante. Una y otra vez. Y se escucha una risa de niño. Silenciosa, debido a la velocidad de los transeuntes desprevenidos que aceleran el paso al pasar por dicho lugar.
Los vecinos del barrio simplemente van por la vereda de enfrente.
Y cuando alguien que no sabe del tema quiere preguntar algo sobre JOSECITO, los vecinos cambian muy rápidamente de tema y enseguida tratan de que se retiren los curiosos sin averiguar nada más.

No kisiera cruzarme con JOSECITO !!
ResponderEliminarHe leído 1000000 de historias de terror mejores que ésta
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